World Central Kitchen mantiene asistencia alimentaria tras sismos en Venezuela
World Central Kitchen despliega un operativo masivo en Caracas y La Guaira, distribuyendo hasta 50.000 comidas diarias y agua potable tras los sismos, en colaboración con actores locales y equipos de rescate.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:World Central Kitchen despliega un operativo masivo en Caracas y La Guaira, distribuyendo hasta 50.000 comidas diarias y agua potable tras los sismos, en colaboración con actores locales y equipos de rescate.

La organización no gubernamental World Central Kitchen (WCK) ha intensificado sus labores de asistencia humanitaria en Venezuela tras los recientes sismos que han afectado diversas zonas del país. Como parte de una respuesta de emergencia, la institución ha logrado distribuir entre 30.000 y 50.000 raciones de comida diariamente en localidades del estado La Guaira y en distintos sectores de Caracas. Según Miguel Tortosa, responsable de comunicación de emergencia de la ONG, el operativo ha alcanzado la cifra de 1.100.000 platos repartidos durante el último mes en las áreas impactadas por los movimientos telúricos.
Para sostener este nivel de atención, la organización instaló una cocina de campaña en el Club Puerto Azul de Naiguatá, donde un equipo compuesto por más de 200 colaboradores trabaja de forma continua. La logística implementada combina la producción centralizada en esta planta temporal con un sistema de traslado terrestre hacia los puntos de entrega estratégicos en La Guaira y la capital. Además de los alimentos preparados, el operativo incluye la distribución diaria de entre 50.000 y 60.000 botellas de agua potable, asegurando así el acceso a recursos básicos para las familias afectadas y los equipos de primera respuesta.
El éxito de esta iniciativa, según ha destacado la propia organización, radica en la colaboración directa con diversos actores locales. La red de apoyo incluye a restaurantes venezolanos, agrupaciones comunitarias, personal local y voluntarios, cuya participación ha sido fundamental para cumplir con los objetivos de asistencia. Este trabajo conjunto no solo ha garantizado la entrega de alimentos frescos y adaptados a las costumbres culinarias del país, sino que también ha servido como un mecanismo de impulso para los productores agrícolas y los comercios de las zonas que han sido atendidas durante la emergencia.
La estrategia de distribución ha sido dinámica, adaptándose a los cambios en la situación de los damnificados. A medida que la población ha comenzado a retornar a sus viviendas o a reubicarse en albergues provisionales, WCK ha ajustado sus rutas de despacho. Los equipos de la organización realizan visitas diarias a los vecindarios y mantienen una comunicación constante con los líderes locales para identificar con precisión dónde se requiere el apoyo alimentario. Este monitoreo en terreno permite a los brigadistas detectar nuevos focos de necesidad y canalizar los recursos hacia las familias que aún se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Paralelamente a las labores de alimentación, la presencia de la organización se ha extendido al apoyo de los equipos de rescate. En días recientes, los brigadistas de WCK han brindado asistencia a los grupos de primera respuesta que trabajan en las labores de búsqueda y recuperación en edificios residenciales afectados, donde se han reportado posibles señales de vida. De esta manera, la labor de la ONG continúa centrada en cubrir las necesidades básicas de la población afectada mientras persisten las secuelas de los sismos en las regiones impactadas.